En qué consiste el potencial humano

Además de ser repetido en publicidad de productos o servicios que prometen “mejorar” algún aspecto de tu vida, el potencial humano es una forma de proyección hacia el futuro. No consta de un solo elemento, sino que tiene varias ramas, cada una de las cuales posee su propia importancia.

Consiste en lo que se puede llegar a ser

Una versión malsana de esto se ve en los padres que llevan a la cancha a sus hijos, soñando con verlos ganando millones en el fútbol profesional, o las madres que llevan a bebés a concursos de belleza, pensando en futuras actrices o cantantes. Ven un gusto infantil como un brillante futuro, el inicio de una historia épica que podrá ser recordada por la historia. Ven el inicio de algo enorme.

Consiste en la actualización constante

O “estar en constante evolución”, como le digo yo. Lo que sé, lo que puedo hacer hoy, es más de lo que sabía, y podía hacer, hace doce meses, por ejemplo. Hace unos años llevaba una agenda donde anotaba lo que aprendía cada día, desde pequeños detalles hasta grandes descubrimientos científicos. Cada día era un poco menos ignorante que el anterior.

Consiste en los talentos que se tienen

El talento se refiera a la facilidad con la que se puede llevar una tarea o situación a cabo. Puede estar relacionado con características físicas (“eres alta, ¿juegas al básquet?”) o mentales (“¿cómo es que te gustan los números?”), y están muy relacionados con el nivel intelectual y cómo se ha cultivado desde los primeros años.

Consiste en el aprovechamiento de los recursos materiales

Hay muchas versiones distintas de la historia, pero todo se reduce a darle X recurso a dos o tres personas, y luego entregarle un premio a quien lo hizo mejor. Se da también en las historias de supervivencia en ambientes desconocidos. La optimización de recursos puede ser, en algunos casos, a diferencia entre el éxito o la desaparición.

Consiste en las habilidades que se poseen

Una habilidad es la capacidad de llevar a cabo una tarea, con uso óptimo de tiempo, energía u otros recursos. El nacer con alguna clase de talento da una buena base, pero nada supera a la práctica constante de dicha habilidad. Sean relacionados con el trabajo, la vida, la gente, la socialización, etc., pueden ayudar a lograr un objetivo mayor.

Consiste en la capacidad de adaptación

Las especies se adaptan o mueren, y la naturaleza no va a ser buena contigo siempre. Se puede tener todo el potencial que se quiera, pero si no sobrevives, si no te adaptas, no podrás hacer mucho. Además, la vida tiene formas extrañas de cumplirte los deseos, cuando se cumplen, y las oportunidades pueden llevarte a situaciones, digamos, peculiares.

Consiste en aceptar que no se podrá todo

Hagas lo que hagas, siempre te arrepentirás de algo, en especial de cosas que no has hecho. Pero eres persona, y como tal, tienes capacidades limitadas: nunca lograrás hacer todo lo que quieres, y aquí es donde debes comenzar a priorizar. Analizar lo que tienes, lo que quieres y cómo podrías obtenerlo es un comienzo. Así, podrás enfocarte en lo que deseas, y dejar atrás lo demás. Como cuando cortan frutos débiles para que la planta se concentre en uno solo, magnífico.

Consiste en algo poco útil, si no se trabaja en ello

Podrás tener todo el dinero, las habilidades y talentos que quieras, pero si no sabes cómo aprovecharlo, poco te durarán. El potencial humano, si no se le pone esfuerzo, en potencial se queda, como los cien pájaros volando en vez del que tendrías en la mano. Toda persona exitosa, sea cual sea tu definición de éxito, trabajó para llegar a donde llegó (y algo de suerte tuvo).

Hay quienes dicen que consiste en el uso de ciertas drogas

No suena bonito, y tiene poco fundamento científico, pero hay personas que afirman que, para llegar al máximo potencial humano posible, hay que consumir algunas drogas, más que nada, para “liberar la mente”. De aquí que, cuando vemos una obra de arte demasiado... extraña, puede que se nos ocurra si habrá sido realizada, o no, bajo el influjo de alguna droga. Algunas obras de Salvador Dalí, por ejemplo, que parecen alucinaciones o sueños, o algunos libros de Stephen King.