¿Cuál es el sentido de la vida?

No hay respuesta simple a esta pregunta. Puede que haya uno solo, o varios, y que tu “sentido” sea distinto al “sentido” de la persona que viaja al lado tuyo en el transporte público. Es normal. Aquí podrás encontrar algunos de los más nombrados, y puede que reconozcas alguno como válido, hasta incluso aplicable a tu persona.

Dejar un legado

Hay personas que consideran que estamos aquí para dejar, aunque sea, un indicio que hemos existido en este mundo. La forma más común (y “fácil”) es tener descendencia: al menos el 50% de tu genética vivirá una generación más, si todo sale bien. En otros casos, se prefiere buscar un logro en la ciencia, el arte, la cultura, etc., que ayude a quienes vendrán luego.

Hacer el bien

La definición de “bien” puede variar, y no es algo fácil de hacer de forma continua (léase fatiga de la compasión, por ejemplo). Sea porque no hay seguridad de un “después de la muerte”, o porque así te acercarás más a una recompensa después de la muerte, o por otros motivos, hay quienes ven el hacer el bien como el sentido último de la vida.

Encontrar el balance

Es difícil encontrar un equilibrio entre vida laboral, familiar, amorosa, el estudio, la responsabilidad social, etc. Hay quienes no lo logran nunca. Por eso, para algunas personas, el encontrar ese punto de equilibrio es lo que le da sentido a su vida. Y un sentido que puede salirse de balance, por lo que requiere se revise su estado.

Seguir una serie de reglas religiosas

Por lo general, las religiones te dicen que, si sigues una serie de normas, te ganarán un lugar en un sitio muy hermoso (y le tirarás maníes a quienes arden en la versión correspondiente del infierno, que no creyeron en tu religión y se arrepienten), una vez que mueras, o cuando llegue un advenimiento de algo, lo que suceda primero. Para las personas muy religiosas, el seguir su religión, el vivir según sus reglas, le da sentido a su vida.

Sacar tanto provecho como sea posible

El obtener tanto dinero como se desee, o el poder que se ansíe, es una posible respuesta, en especial en algunos ámbitos. Con los contactos adecuados, y presionando algunas teclas, se puede ganar acceso a muchos sitios, obtener mucho dinero, y vivir sin problemas. ¿Para qué preocuparse por engordar, si al final seré un esqueleto?

Intentar ser la mejor versión de ti que sea posible

La explicación de esto llevaría desde teoría de cómics de superhéroes hasta la física, pasando por la filosofía, el arte y la teoría de juegos, entre muchas otras. Dicho de forma simple, es intentar ser el mejor en ser tú mismo. De esta manera, cuando mueras, sabrás que si no lograste algo no fue por vagancia, sino porque diste todo de ti , así y todo, la vida te ganó. Pasa.

Cumplir todas las expectativas que se han puesto sobre ti

Esto está destinado al fracaso desde el día uno. No es humanamente posible el lograr satisfacer a todos y cada uno de quienes han puesto alguna clase de expectativa en ti: apenas ganes el premio Nobel, te preguntarán por tu carrera como pianista o por qué no has ganado un Gran Prix, por qué no tiene hijos, cómo es que no encontraste la cura para X enfermedad, ¿y las tradiciones? Así y todo, puede que este sea el sentido de la vida de una persona, hasta el punto de quiebre.

Hacer lo que te hace feliz

Malas noticias: eres mortal y, algún día, el mundo existirá sin ti. Lo sé, es difícil de creer, pero va a pasar. Así que, si tu tempo en este mundo es limitado, ¿por qué no hacer lo que te hace feliz? O lo más aproximado posible a eso que puedas, mientras lo consigues, o intentas conseguirlo. Comer ese pedazo extra de torta, cinco minutos más bajo las frazadas, acariciar perros bonitos, ir a ese evento, abrazar más a tu pareja... Hazlo mientras tengas tiempo, que es una oferta de tiempo limitado.

Descubrir tu propio sentido

Los sueños y esperanzas de las personas no tienen por qué coincidir, o por qué ser siempre los mismos durante toda la vida. Hay quienes dicen que la vida no tiene sentido, así que haz lo que quieras para darle el que más te guste, o el que puedas lograr. Mi sentido de la vida no es el mismo que el tuyo, pero ambas, a través del tiempo, el espacio y nuestras circunstancias, tenemos nuestra propia idea de cuál es.