Qué es el cyberpunk

Fotografía de Guwashi999 en flickr

La imaginación humana es capaz de grandes cosas, al punto que no alcanza un sólo género de ficción para eso. Hay quienes prefieren un mundo donde la magia es el centro de la historia, o el romance, o la intriga, o pone el acento en una guerra, un viaje de descubrimiento, reinventar el pasado... Y hay algunos donde no queda del todo claro, como el cyberpunk.

Es un subgénero de la ciencia ficción

En sus inicios había géneros bien definidos, pero con el tiempo se diversificaron para albergar más variedad. En el caso del cyberpunk, la mayoría de sus elementos centrales caen dentro de la categoría de la ciencia ficción, pero la forma en que los emplea es lo que le da identidad propia. La tecnología es indispensable sí, pero no la muestra de forma benévola e inmaculada, por ejemplo.

Es un género “distópico”

Si se trata de una obra cyberpunk, no verás nunca una utopía, o sólo lo será en la superficie o para algunas pocas personas, usualmente ricas y poderosas. La mayoría de la población, en este caso, tendrá un bajo nivel de vida, y debe de luchar contra problemas bien conocidos: inseguridad, falta de empleo, incapacidad de conseguir suministros (comida, agua, medicinas, algo indispensable en ese mundo, etc.), discriminación, y la lista sigue.

Es una historia con hackers, resistencia y megacorporaciones

Si es una historia donde hackers luchan contra mega corporaciones que lo dominan todo, un grupo de héroes es marcado como criminales por su sociedad que no sabe lo que intentan hacer en realidad, es muy probable que se trate de cyperpunk. También es común encontrarse en un futuro cercano o no muy lejano, donde los problemas actuales se hicieron más profundos.

Es un culto a la individualidad

Quien protagoniza estas obras es hacker, integra una banda de rock, u es otro tipo de rebelde cultural, destacando su individualidad en un mundo de control corporativo y conformidad de masas. Toman elementos de la cultura popular y los emplean para hablar de necesidades e intereses alternativos, como de las minorías, y saben cómo acceder al mar de información y ayudar a la resistencia.

Es una expresión de la tecnología “visceral”

Lejos están las épocas en donde la tecnología era como la magia de los magos de la torre de marfil, que sólo podía hacer el bien. En el cyberpunk, la tecnología es algo mas íntimo, algo que está a tu lado, bajo nuestra piel y no sobre ella. Puede cambiar nuestro cuerpo, desde una prótesis cibernética hasta implantes que aceleran o retrasan el crecimiento, indican tu posición en todo momento, o liberan compuestos en el torrente sanguíneo por si piensas en rebelarte.

Es una narración sobre el deterioro de la sociedad

Las líneas entre máquinas y personas empiezan a hacerse borrosas en una obra cyperpunk. Las computadoras lo controlan todo, y lo hacen de forma tal que la parte más “fea” de la sociedad no moleste a quienes quieren vivir la vida sin sobresaltos. La policía corrupta no protege a la ciudadanía, sino a quien le paga el soborno, y quien viva en el tercer mundo verá versiones de lo que sufre a diario pero con más tecnología involucrada.

Es un aviso sobre un posible mal futuro

Las generaciones anteriores soñaban con un año dos mil donde los autos volasen y se pudiera ir a la Luna el fin de semana y a Marte de vacaciones. Ahora, la generación “Millenial” sabe bien que eso no estará disponible para el común de la gente, y su conocimiento sobre la tecnología y hacia donde va les hace pintar un futuro donde el mundo no es bonito. Y dados los últimos avances en inteligencia artificial, es sensato tomar con pinzas los grandes sobre avances tecnológicos.

Es, a la ciencia ficción, lo que el punk es al rock

¿Y por qué cyber“punk”? Porque vuelve a los viejos estándares, los desnuda hasta el hueso y reconstruye el género desde sus bases. Cuando la ciencia ficción narraba un mundo perfecto de gente feliz, sana, blanca y rubia de ojos azules, el cyberpunk veía allí la propaganda hitleriana, omitiendo a las minorías étnicas, la contaminación, la desigualdad, la extrema vigilancia y la corrupción, por ejemplo. <